21 febrero 2021

JOHN MCPECK SOBRE EL PENSAMIENTO CRÍTICO




Por Oliver Orozco
 
Pensamiento crítico, un mar de conceptos que desembocan en diferentes puertos.
 
En el siguiente ensayo se presenta el concepto de pensamiento crítico desde la perspectiva de John McPeck, se podrá observar la postura que este tenía del tema, a su vez, se tomará en cuenta la postura de otros autores para poder entender desde diferentes ángulos este concepto vislumbrado, e independientemente de las divergencias, se busca resaltar las características del pensamiento crítico y a través de estas encontrar claridad.

En su libro "CRITICAL THINKING AND EDUCATION" publicado en 1981, John McPeck expone, que el pensamiento crítico siempre se manifiesta acompañado de algún asunto o materia, pero nunca aislado. Comprendiendo que estas actividades que acompañan al pensamiento crítico siempre son variadas, que se pueden hacer de una forma crítica o no crítica, denotando, que se debe tener conocimiento básico y notable de la cuestión para poder aplicar un pensamiento crítico, y tomando en cuenta que pretender enseñar el pensamiento crítico desde lo abstracto, en aislamiento de campos específicos o áreas problemáticas, es tontería confusa, el pensamiento crítico no puede ser una asignatura distinta, tomando en cuenta que el criterio para su correcta aplicación varía de campo a campo, es decir que un pensador crítico en X campo podría no ser un pensador crítico en el campo Y (McPeck, 1981). 

Por otro parte, John McPeck declara, que una de las confusiones acerca del pensamiento crítico podría surgir al considerar este como algo evidente, ingrediente que lo considera justificado por aquellos que lo promulgan. Otra confusión podría surgir al percibir el pensamiento crítico desde su superficie, considerando que simplemente se refiere al cuidado y la precisión del pensamiento que se utiliza para resolver algunos problemas, pensamiento que no estaría tan lejos de la verdad, pero que tampoco sería preciso. Además, la frase esta sobre trabajada, sobrevalorada y no justificada (McPeck, 1981). 

Asimismo, John McPeck expresa que, aunque en la superficie, una de las características que más resaltan del pensamiento crítico podría ser que se encuentra implícito el escepticismo o la suspensión del asentimiento hacia una determinada declaración, norma establecida o modo de hacer las cosas. Esta afirmación podría resultar en la detección de una falacia, que a su vez podría dar lugar a la decisión de no aplicar una regla, principio o procedimiento perfectamente establecido en un caso dado. Por tanto, hay que tomar en cuenta que el escepticismo no es omnipresente ni injustificado, es decir, no se aplica automáticamente a cada declaración, argumento o modo de hacer las cosas, tal persona, podríamos decir que tiene un hábito formado de cuestionar, pero seguramente no ha aprendido a ser crítico, más bien, un pensamiento crítico es juicioso a la hora de ser escéptico, reiterando, el criterio de cuando es apropiado utilizar el pensamiento crítico es mejor aplicado por expertos en el campo en cuestión (McPeck, 1981). 

Además, John McPeck señala, que ciertamente la lógica juega un papel en el pensamiento crítico, este papel es muy mínimo, a su vez propone evitar lo que él considera la falacia de los filósofos (falacia que consiste en considerar la lógica como una condición a saber necesaria del pensamiento crítico; condición suficiente para el pensamiento crítico) y concluye que el estudio de la lógica (formal e informal) no es suficiente para considerarla pensamiento crítico (McPeck, 1981).

Por otro lado, y de forma breve, tenemos el artículo de Robert Ennis, en el cual define el pensamiento crítico como la capacidad de identificar qué significa una afirmación y determinar si se acepta o rechaza. De igual forma, podemos ver la perspectiva de habilidad y espíritu crítico propuesta por Harvey Siegel: “un pensamiento a partir de principios; porque los principios implican consistencia, el pensamiento crítico es imparcial, consistente y no arbitrario y el pensador crítico piensa y actúa en concordancia con valores o la consistencia, la justicia y la imparcialidad de juicio y de acción. El pensamiento crítico, basado en principios, en el rechazo de la arbitrariedad, la inconsistencia y la parcialidad, presupone el reconocimiento de la fuerza vinculante de criterios, tomados como universales y objetivos, de acuerdo con los cuales se elaboran los juicios” (Anglat, 2005).

Partiendo de las propuestas de John McPeck, diremos que el pensamiento crítico, posee las siguientes características: Pretender enseñar el pensamiento crítico desde lo abstracto, en aislamiento de campos específicos o áreas problemáticas, es tontería confusa. Pensar de cualquier forma, siempre es pensar en X. El pensamiento crítico no puede ser una asignatura distinta. El pensamiento crítico tiene un significado identificable, pero el criterio para su correcta aplicación varía de campo a campo. El pensamiento crítico no necesariamente implica desacuerdo, rechazo o desviación de normas aceptadas. Escepticismo reflexivo. El pensamiento crítico no se refiere simplemente a la evaluación de declaraciones, pero incluye el proceso involucrado en la resolución de problemas y un compromiso activo en ciertas actividades. El estudio de la lógica (formal e informal) no es suficiente para considerarla pensamiento crítico. En tanto que el pensamiento crítico incluye conocimiento y destreza, un pensador crítico en X campo podría no ser un pensador crítico en el campo Y. El pensamiento crítico (como enseñanza y educación) es ambas tareas y una frase de logro, y no necesariamente implica éxito. Además de la evaluación de declaraciones, el pensamiento crítico puede incluir el uso (rechazo) de métodos, estrategias y técnicas como ejemplos. El pensamiento crítico no es se extiende sobre el mismo espacio o tiempo con la racionalidad, sino que es una dimensión de ella (McPeck, 1981).

A pesar de las divergencias que podremos encontrar si se comparan los conceptos mencionados y la bastedad de conceptos existentes respecto al pensamiento crítico; existe a su vez una bastedad de opiniones prevalentes que destacan el pensamiento crítico como una característica deseable e indispensable para todo aquel que se jacte de pensar de una forma correcta ya sea dentro o fuera de un ámbito académico.

Referencias
McPeck, J. (1981) Critical thinking and education.
Difabio de Anglat, H. (2005) El critical thinking movement y la educación intelectual.


Postulados del Pensamiento Crítico según John McPeck

Gabby Quixtan


El pensamiento crítico es la habilidad manifestada en el ser humano para no dejarse llevar por la opinión de los demás, donde se puede crear una identidad propia basada en un punto de  vista comprobable al que se le pueda dar veracidad.


Es importante hacer saber que no hay que mezclar la idea del pensamiento crítico con hacer las cosas con base en paradigmas. Ser crítico con las opiniones es una gran herramienta para crear nuevos modos de análisis y puntos de vista, aun así eso no significa depender solo de lo que se crea.
 

El autor del libro “Critical thinking and education” John McPeck se da la tarea de debatir que el pensamiento crítico sea “un conjunto de habilidades generalizables a una variedad de situaciones y circunstancias”, ya que posee su propia definición del pensamiento crítico que es “la propensión y la habilidad a comprometerse en una actividad con un reflexivo escepticismo” (McPeck, 1981)
 

Considera que existe una vía más rápida y eficaz para aplicar el pensamiento crítico, esta sería la educación tradicional porque en estas se encuentra información más compleja totalmente necesaria para apreciar con dimensión los problemas reales, de la misma manera está de acuerdo a que el pensamiento crítico tenga como propósito mejorar la habilidad de razonar.
 

También estipula que una enseñanza eficiente brinda las condiciones adecuadas para la racionalidad en la cual liberalmente se trata de desarrollar una comprensión donde el individuo comprenda y use diferentes formas de análisis, de ahí surge el caso en específico que fomenta el estudio del pensamiento crítico que es la falta de estudio tradicional que para McPeck es la única vía al pensamiento crítico.


Respecto a la relación entre lo racional-pensamiento crítico, el autor considera que la racionalidad es una condición necesaria para aplicar el pensamiento lógico porque sin esta no podría existir un pensamiento crítico. 

Hoy el pensamiento crítico es más importante que nunca, la sociedad actual que es completamente diferente a la que conocía McPeck, está llena de influencias cuestionables que sin duda requieren cierto análisis a la hora de identificar los sesgos ideológicos que son base de muchos argumentos, de esta manera el reflexivo escepticismo que el autor menciona es de gran ayuda para cuestionar todas las evidencias disponibles y usar la razón.

Pensamiento crítico. Ensayo

        El pensamiento crítico por defecto es la capacidad manifestada por el individuo para identificar, analizar, evaluar, clasificar e interpretar lo que está a nuestro alrededor con la información ya existente respecto a un tema determinado, intentando la veracidad de dicha información y así la comprensión y un análisis más eficiente de una idea justificada al respecto e ignorando posibles sesgos externos, además, esta forma de pensamiento ayuda a desarrollar directamente las habilidades blandas como la
creatividad, la resolución de conflictos, la empatía, la autonomía, la autocrítica y la adaptación, esta por definición, es un proceso en donde el individuo usa la razón, los pensadores críticos son personas que de manera rutinaria aplican estos elementos como el no pensar de forma negativa o con predisposición a encontrar fallos o defectos se trata de mantener en un punto neutro.

        La naturaleza del pensamiento crítico es tan compleja que no es fácil poder sintetizar todos sus aspectos en una definición. Si bien éstas nos permiten perfilar algunas de sus características más importantes: habilidades y disposiciones, juicio razonado, y autocorrección. Es la clase de pensamiento implicado en la solución de problemas, formulación de inferencias, en el cálculo de probabilidades, y en la toma de decisiones.

        Muchas son las perspectivas, teorías y modelos que han intentado dar cuenta de aquello que incita a los humanos a elegir y persistir en una tarea o a consagrar sus esfuerzos en una actividad dada ¿pero de qué depende un buen pensamiento? Podemos distinguir dos principales factores. La adquisición de habilidades de pensamiento crítico, es decir del aprendizaje, intencionado o no, de una serie de reglas y principios lógicos que incrementan la calidad del pensamiento, y por otra parte, la decisión de recurrir a ellas efectivament, es decir activar y perseverar en la aplicación de estas “reglas”, la cual se ve influida   a su vez por las disposiciones o hábitos críticos que el sujeto ha adquirido.

        En referencia a factor aprendizaje, la motivación incidiría de manera importante en la adquisición de estas serie de reglas y principios lógicos, de la misma manera que lo hace con otro aprendizajes (cf. Viau, 1994), a través de la elección de la actividad y de la perseverancia en el proceso que conlleva su adquisición. Pero, no solamente la motivación incide a nivel de la adquisición de la habilidad, también lo hace en decisión de activar una serie de procesos cognitivos y metacognitivos que ponen en ejecución estos conocimientos adquiridos.

        John McPeck (1981). Este autor ha identificado diversas destrezas de razonamiento, disposiciones y actitudes que caracterizan la posición crítica. Este paradigma es modernista, pues se asume que los seres humanos tenemos unas capacidades de pensamiento que nos permiten ir más allá del contexto cultural e histórico para asumir una perspectiva neutral y objetiva. En cambio, la posición contextualista, posmoderna, cuestiona esta facultad o capacida d que pueda trascender los elementos culturales e históricos. Los contextualistas asumen que el pensamiento, al igual que el lenguaje, descansa sobre una tradición que los delimita. Por ende, se cuestiona la presunción moderna que ha asumido que el lenguaje científico es descriptivo, neutral y representa la realidad. En cierta forma,
todo pensamiento y lenguaje son metafóricos. ( Eduardo Suárez, Ed.D., 2008)

        El pensamiento critico consiste en la habilidad y el deseo de comprometerse en una actividad con reflexivo escepticismo (Zarzar, 2015)

        No es una habilidad general, pero tampoco es un conjunto de habilidades particulares. Implica un componente cognitivo y un componente crítico. Cognitivo se refiere al conjunto de conocimientos necesarios para trabajar en un campo determinado.

       Crítico consiste en la habilidad para cuestionar efectivamente las cosas, y  suspender el juicio o la creencia propia hasta tener suficiente información como para emitir un juicio valido.

        La premisa básica del critical thinking movement –el pensamiento crítico como un conjunto de habilidades generalizables a una variedad de situaciones y circunstancias– ha sido cuestionada por McPeck a un nivel teórico profundo. En su opinión, el pensamiento (crítico o de otra naturaleza) nunca es simpliciter, sino que siempre es pensamiento sobre una cosa u otra: “Pensar sobre nada es una imposibilidad conceptual” (McPeck, 1981). Luego, rechaza los cursos que buscan promover en el
alumno la habilidad de pensar en general: “Aislado de una asignatura, el término ‘pensamiento crítico’ ni denota ni se refiere a ninguna habilidad particular , no es una materia distinta y no puede ser enseñado provechosamente como tal.mEn la medida en que no versa sobre una temática X específica, es vacío tanto conceptual como prácticamente porque no hay una habilidad generalizable que propiamente se llame pensamiento crítico”.

        Si bien McPeck (1990) está de acuerdo en que uno de los propósitos de la enseñanza del pensamiento crítico es mejorar la habilidad de razonamiento sobre problemas cotidianos y que “pocos objetivos educativos son más laudables”, considera que en las disciplinas se encuentra la información compleja necesaria para su resolución (se necesitan diferentes tipos de conocimiento para apreciar las diferentes dimensiones de la mayor parte de los problemas reales) y los procedimientos para evaluar la
relevancia de la misma; la educación basada en las disciplinas tradicionales es “la ruta más directa, si no la única eficaz para enseñar pensamiento crítico”. Cuando se enseñan eficientemente, proporcionan los requisitos cognitivos más fundamentales para la racionalidad; no sólo ilustran en el conocimiento de hechos y el método requerido para resolver problemas, ofrecen “transferencia máxima”, conocimiento e información que se aplica a los problemas multifacéticos de la vida cotidiana: “Cada tipo (o tipos)
de conocimiento tiene un papel particular en la resolución de problemas particulares. La educación liberal trata de desarrollar la racionalidad integral al enseñar al estudiante a comprender, y a usar, las diferentes formas del discurso racional (por ej., matemática, ciencia, moralidad, arte, filosofía, etc.)” . De ahí que el problema que impulsa el estudio del pensamiento crítico como objetivo educativo no es la falta de habilidades generales, sino la carencia de educación en el sentido tradicional: “Las llamadas ‘habilidades intelectuales’ son inherentes a la trama y urdimbre de las distintas disciplinas y luego
deben ser enseñadas como parte de ellas” (McPeck citado por Brell, 1990,). Más aún, en cualquier situación en la cual las bases para la creencia son inciertas esto es, en cualquier situación que requiere pensamiento crítico no es tanto la forma general o validez lógica de los postulados relevantes lo que es difícil de evaluar cuanto el contenido o verdad de las premisas; es difícil la tarea de determinar si ciertas premisas son  de hecho verdaderas. Y esta dificultad invariablemente nos lleva al campo de algún
dominio cognoscitivo en el cual cada cuestión parece generar. (NE.PDF, 2005)
 

        1. Pretender enseñar el pensamiento crítico en abstracto, en forma aislada en
            campos específicos o áreas problemáticas, es una tontería confusa; pensar de cualquier
            tipo es siempre "pensar en X". El pensamiento crítico no puede ser un tema distinto.
                a. El pensamiento crítico siempre debe ser enseñado con una materia específica, no es algo                         que pueda enseñarse por aparte. Debe ir de la mano de cierta materia.
        2. El término "pensamiento crítico" tiene un significado identificable, pero los
            criterios para su correcta aplicación varían de un campo a otro. Para cada campo el pensamiento             crítico es aplicado de distinta manera,
            aunque sus bases son las mismas.
        3. El pensamiento crítico no implica necesariamente desacuerdo, rechazo o desviación de las                     normas aceptadas. No es necesario hacer una revolución para tener pensamiento crítico. Se
            pueden aceptar las reglas ya establecidas y aún así tener pensamiento crítico.
        4. La frase 'escepticismo reflexivo' captura la esencia del concepto, pero una descripción más                     completa sería algo así como 'la disposición y habilidad para hacer X de tal manera que E (la                 evidencia disponible de un campo) se suspende o se rechaza temporalmente) como suficiente                 para establecer la verdad o viabilidad de P (alguna proposición o acción dentro de X).
            No niega ni afirma nada.
        5. El pensamiento crítico no se refiere simplemente a la evaluación de
            declaraciones, sino que incluye los procesos de pensamiento implicados en la resolución
            de problemas y la participación activa en ciertas actividades. (Critical Thinking and
             Education )
         Finalmente, destaca una confusión en lo que este movimiento considera evidencia empírica: reducir los propósitos educativos a desarrollar habilidades mensurables que tienen valor instrumental (Mc-Peck, 1984). Como ya señalamos, considera que las disciplinas tienen su propia potencialidad e interés; en este sentido, “hacer filosofía es ocuparse de pensamiento crítico” (thought y no thinking es el término usado por McPeck); sus componentes principales son la perspectiva, el discernimiento y la comprensión que da sobre todo la filosofía, pero también la literatura, la historia, etc., las cuales no son “reliquias irrelevantes de un museo académico” (McPeck, 1984) que deban reemplazarse por habilidades, sino el contenido intrínsecamente valioso de la educación.

        Al fin y al cabo hemos ido adquiriendo poco a poco distintos conocimientos que nos han sido de mucha utilidad tanto en el ámbito académico como personal, esto nos ayuda a ser personas mas criticas y nos ha hecho dar un giro en nuestras formas de vivir, también podemos decir que aplicamos el  pensamiento crítico cuando analizamos la mente de un pensador o un filósofo, utilizamos el pensamiento crítico en todos los aspectos de nuestra vida. Utilizarlo sirve para poder analizar y comprender un texto, tarea, argumento, etc. de una mejor manera.

REFERENCIAS


CRITICAL THINKING AND EDUCATION. (s.f.). ROUTLEDGE CRITICAL
THINKING AND EDUCATION. consultado el 16 de 02 de 2021, de John E. McPeck:
https://books.google.es/books?hl=es&lr=&id=E1IPDQAAQBAJ&oi=fnd&pg=PT8&dq=John

+E.+McPeck,+Critical+Thinking+and+Education&ots=88fVq7B-
RG&sig=sbGzvUhtNMOsjk10qZSI-SviiWo#v=onepage&q&f=true

Eduardo Suarez. (2008). El pensamiento crítico: La controversia entre el
objetivismo y el contextualismo. consultado el 16 de 02 de 2021, de Pensamiento critico

de JohnMcPeck: http://paideia.uprrp.edu/wp-content/uploads/2013/11/El-pensamiento-
cr%C3%ADtico.pdf

Zarza. (2015). Pensamientos criticos . consutado el 16 de 02 de 2021, de

pensamientos criticos: https://sanmateoelviejo.files.wordpress.com/2017/10/corrientes-del-
pensamiento-critico.pdf

Ne.PDF. (2005). Pensamiento critico . consultado el 16 de 02 de 2021, de
pensamiento critico : https://core.ac.uk/download/pdf/324033072.pdf

Pensamiento Crítico por John McPeck



        El pensamiento crítico ha sido tema de estudio de diferentes autores que crean una
perspectiva alrededor del término. Es propio del ser humano racional quien utiliza como
base la razón, por lo tanto, no se aplica de forma fortuita. La naturaleza de este
pensamiento es tan compleja que solicita la eliminación de paradigmas para el desarrollo
de habilidades que permitan la implementación correcta y efectiva que potencien el coraje
intelectual del individuo.

        El fisiólogo y médico inglés, John McPeck (1981), explica que el pensamiento
crítico es la: "habilidad y la propensión a comprometerse en una actividad con un
escepticismo reflexivo". Esta definición expone como una primicia la capacidad de creer y
considera que el pensamiento crítico es una disciplina que se desempeña de mejor
manera cuando existen conocimientos sólidos previos acerca de un campo en específico y
la capacidad de cuestionar la realidad con argumentos válidos para verificar la veracidad
de los hechos.

        Un pensador que sea experto y pueda criticar de una manera excepcional acerca
de un campo, no siempre será buen crítico en todos. Pero es posible transferir
conocimientos de un campo a otro si se adquiere un adecuado conocimiento. El
pensamiento crítico es una experiencia de vida que cuestiona lo que se considera como
verdadero o cierto y que desarrolla habilidades de apreciación, señalamiento y
comprensión de la realidad.

        Distintos campos aplican de distintas maneras el pensamiento crítico, pero este
siempre contiene las mismas bases que ayudan a decidir si lo analizado es correcto o se
difiere en él. Lo cual implica que el uso del pensamiento crítico no significa estar en
contra de todo. A esto se refiere la frase “escepticismo reflexivo”, no negar ni afirmar
hechos, sino reflexionar en ellos y saber por qué y de qué depende cada uno. El
escepticismo puede ser tan reflexivo como sea deseado, pero si está injustificado también
puede estar errado.

        McPeck supone que el individuo tiene la capacidad intelectual de juzgar de manera
imparcial sin tener en cuenta paradigmas que pueden interferir al momento de emitir un
juicio. Es importante resaltar que el pensamiento crítico no solamente es pensar o utilizar
la lógica, también es necesario hacer uso de la motivación, curiosidad, comprensión y
análisis para un aprendizaje completo, haciendo referencia al enlace estrecho de la
disciplina y la racionalidad. La relación entre pensamiento crítico y racionalidad que
sugiere McPeck explica que la racionalidad es indispensable para el pensamiento crítico y
por lo tanto es inimaginable que se formulen pensamientos con falta de racionalidad.

        Para McPeck este pensamiento es el camino para el correcto razonamiento, aun
así, es indispensable tener en cuenta otros conocimientos para evidenciar todas las
dimensiones a cuestionarse. Existe distintas opciones que permiten el empleo de este
pensamiento cómo métodos, técnicas y estrategias que hacen más sencillo el aprendizaje
e implementación del mismo.

        Un pensador crítico formula preguntas, piensa fuera del cuadrado, tiene un
escepticismo aceptable, es natural en él cuestionarse cada cosa y no dejarse convencer sin
tener las evidencias necesarias. Los sentimientos y la influencia que estos tienen en el
pensamiento se deben anular para dar un juicio acertado en cualquier situación. En la
actualidad, es importante tener la comprensión de qué es el pensamiento crítico e
implementarlo a la vida diaria. Debido al incremento de la información, es relativamente
sencillo creer en cualquier información sin cuestionar la veracidad de esta. Es mejor tener
un conocimiento autodidacta después de haber discutido lo necesario, antes de aceptar
los pensamientos de los demás que no nos permiten pensar.

REFERENCIAS

Carranza, A. (2021, 08 de febrero). Innova con tus ideas: ¿qué es y por qué es
importante el pensamiento crítico?. APA Style Blog. https://bit.ly/2ZmkPdY

Centro de Investigaciones Cuyo (Mendoza). (2005, 07 de enero). El critical thinking
movement y la educación intelectual. https://bit.ly/3jVBleA

Nieto, A., Valenzuela, J., (s. f.). Motivación y Pensamiento Crítico: Aportes para el
estudio de esta relación. Revista Electrónica de Motivación y Emoción, REME.
https://bit.ly/3anILUJ

Suárez, E., (2008). El pensamiento crítico: La controversia entre el objetivismo y el
contextualismo. Revista Paideia Puertorriqueña. Universidad de Puerto Rico, Recinto de
Río Piedras. https://bit.ly/37lmghw

20 febrero 2021

Entrevista con Maurizio Colombo, Doctor en Filosofía Moral Universidad Gregoriana, Facultad de Teología. Roma, Italia.

 ¿Es natural por el ser humano tener la necesidad de creer?

 
        Empezamos a definir el concepto de “Creer” o tener “Fe", pensamiento hipotético que recoge en el ámbito del propio convencimiento: sentimientos, creencias u opiniones, necesidades espirituales, por intima persuasión o convicción, por adhesión espiritual o por acto de” Fe” en la virtud teologal del creyente, por medio de la cual, con la ayuda y “Gracia de Dios”, creemos que son verdaderas las enseñanza supuestamente reveladas por El, no por causas de las verdades intrínsecas de las revelaciones mismas, (no sostenidas por la lumbre de la razón natural), sino por la “Autoridad del Dios Revelador”, que nunca puede engañarnos o engañar. En pocas palabras: la “Verdad Revelada, o… la Fe”
Solo recuerdo que es más fácil, cómodo creer que pensar o dudar. Definido el concepto, la noción de tener “Fe” hay que distinguir y separar el significado de Fe, de la idea de Religión, los dos son conceptos abstractos, complementarios pero netamente separado el uno da el otro.
 
        Empezamos por la religión, que a mi criterio personal y no solo mío, es la causa de casi todos los conflictos no solo teológicos o filosóficos, sino existenciales, sociales, culturales, políticos. Desde el albor de la humanidad; la religión, o mejor dicho, las distintas religiones en sus variadas y contrapuestas expresiones en el arco de la historia, no importando las distintas formas, sean estas: Teocráticas, Monoteístas, Fundamentalistas, Politeístas, Ascéticas, definen a partir del punto de vista de la moral y de la autoridad religiosas, la estricta observancia de una serie de dogmas, preceptos, doctrinas, liturgias, reglas, rituales, leyes, comportamientos, supersticiones y sobretodo participación y observancia en el sentimiento o actitud, que definen o marcan al final el juicio de quienes dispensan, ( Sacerdote, Pastor, Califa, Imán, Rabino, Monje, Sciamano, Guía Espiritual o el falso Profeta de turno, Charlatán, etc.) que dictan y controlan unilateralmente -sin posibilidad alguna de la practica del contradictorio- la correcta u obligada conducta de ser un “buen observante”; sino cae el castigo, la penitencia o lo peor de todo la condena de Dios, (¿cuantas guerras de religión, cuantos muertos en nombre de Dios?) Hay que agregar también, desde el punto de vista sociológico y antropológico, la fuerte presión y condicionamiento moral de la comunidad que circunda y comparte cada individuo, lo cual juega un papel fundamental sobre el comportamiento individual y colectivo, como necesidad de agregación comunitaria y pertenencia.
 
        Todo lo anterior aclara un razonamiento fundamental: todas las religiones en sus variadas conformaciones, son expresiones aparentemente espirituales, que regulan el comportamiento, creadas en el arco del tiempo, por el hombre, no por Dios.
 
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        Pero el hombre siempre ha buscado de una forma u otra, el consuelo de la religión.
 
        Todo nace del concepto de “Pecado”, que a su vez genera la “Culpa”. Según la teología y doctrina tradicional, el pecado en sus distintas formas, es la violación del orden moral, por lo tanto, motivo de condena o de arrepentimiento, dentro y en el ámbito de las doctrinas de las leyes religiosas, de la deontología moral y de la experiencia y tradición teológica religiosa.
La angustia misma del pecado, revela al hombre la propia existencia de individuo, el cual define tres distintos momentos o faces: Estético, Ético y Religioso.
 
        Fase Estética o Lúdica: es lo de la persona que considera el mundo como un gran espectáculo de lo cual traer gozo y alegría.
         
        La Ética: constituye la fase de la renuncia, del sacrificio individual para subordinarlo al general. Pero propio porque tiende a asumir el aspecto de la pura legalidad, la afirmación de la razón abstracta, que se vuelve convencional, comprime la persona, apaga sus mas intima y profunda espontaneidad, por lo tanto se disfraza y esconde bajo la hipócrita manta de la serenidad, generando un sentido de profunda inestabilidad que caracteriza en lo general la existencia del cada individuo.
 
        La vida Religiosa: tiene inicio de una nueva ruptura, la del jaque del Dogma a la Ética. El principio religioso bajo la dictadura irrefutable, absoluta del Dogma, se consolida bajo un paradigma que lo rinde irreconciliable con el principio de la Moral. El paradigma de una interioridad escondida, o sea el drama existencial y moral que el individuo vive en el secreto del propio animo, de lo cual, los demás nunca se percatan. Lo que discrepa con la razón es el criterio de la verdad absoluta que la religión asume unilateralmente, con la falta de correspondencia con el sentido común de la razón, donde la religión se convierte en la garantía de su propia verdad. Por suerte la razón es el instrumento por excelencia con la cual los hombre pueden alcanzar una entendimiento reciproco superando los conflictos que la Fe pone.
 
¿Pero la religión define el Bien y el Mal y de una manera muy clara gobierna las relaciones entre individuos y sociedad?
 
        Porque la religión es la lógica binaria, no hay termino medio, a cada pregunta se contesta siempre con un “Si” o con un”No” y nunca con un “Tal vez”. El triunfo de la dicotomía perfecta, solo conceptos contrapuestos: el escepticismo y la razón, el orgullo y la humildad, el vicio y la virtud, lo bello y lo feo, el amor y el odio, el respecto y el desprecio, lo cerca y lo distante, la justicia y la injusticia, etc. Nunca algo que admita una media medida, a veces hasta el escepticismo y la razón se mezclan como si fueran el café y la leche que al fin se convierte en un capuchino. El bien y el mal no son valores absolutos, son y deben ser valores relativos, uno condiciona el otro.
 
¿Y el sentido de culpa?
 
        La culpa es un sentimiento natural, come el miedo, la esperanza o la risa, el amor o el odio, pero la Religión en toda su historia ha prosperado y consolidado su poder de condena sobre el sentimiento de “Culpa”.
 
        Desde el primer instante que el hombre nace, carga con la culpa del “Pecado Original”, el estigma, la marca infame debe y puede ser cancelada y purificada solamente por el ritual litúrgico del Sacramento del Bautismo; la lógica e hipótesis del pensador, no necesariamente agnóstico, reflexiona y razona con la pregunta, ¿por que un niño inocente debe cargar con la culpa, de un pecado, causado hace miles de años, por un individuo desconocido a el? Porque es el primer acto litúrgico, para crear la dependencia no solamente espiritual, sino de la súbdita obediencia individual y colectiva , hacia un sistema que por tener el poder moral (mucho mas poderoso del poder temporal ), induce y condiciona el comportamiento del individuo, desde la más temprana edad, por consecuencia se forma la dependencia hacia un orden pre-determinado, todo dentro la relativa doctrina teológica de “El Bien versus el Mal” y por consecuencia según el comportamiento, se dispensa el perdón y la bendición de la “Gracia”. El condicionamiento individual y colectivo es asegurado, pero cuidado, todo es relativo.
 
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¿La filosofía y la religión pueden convivir? ¿Y que diferencia hay entre ambas?
 
        La filosofía es la ciencia de la hipótesis, de la duda, de la lógica y de la razón comparada, la religión es la rigurosa disciplina de la Fe.
 
        La experiencia, la historia , el conocimiento, las disciplinas especulativas y la practica del análisis lógico, nos enseñan que nunca hay que excluir la razón, pero nunca confiar solamente en la razón, lo cual genera el concepto de la “Duda”, que a su vez a través de las preguntas que se generan por el nuevo y estimulante espacio del pensamiento, crean y fomentan distintas y nuevas posibilidades teóricas y pragmáticas; también la licencia y la libertad de poder opinar, (libre de la observancia religiosa y del paradigma de la Fe) que estimula y provoca el pensamiento especulativo el cual no siempre da respuestas certeras , pero nos libra da los condicionamientos de las verdades impuestas y nos otorga la dignidad soberana y autónoma del pensamiento, el derecho a la duda, la independencia intelectual y el respecto de las ide -Cogito Ergo Sum,- “pienso luego existo”: en el Discurso del Método, Descartes nos dice que todo inicia con un elogio a la lógica del “Sentido Común”, cada ser humano, dice, tiene cuanto basta para razonar. Pero ¿que es el sentido común? “Es la facultad de distinguir lo verdadero de lo falso, o por lo meno, distinguir el probablemente verdadero de lo probablemente falso”. Dicho en palabra simple, nos aconseja de practicar la duda cada vez que somos obligados a expresar una opinión, siguiendo estas reglas: la Evidencia, el Análisis, la Síntesis y la Verifica.
 
¿Por que el ser humano a veces pierde la Fe?
 
        En la pregunta hay un defecto conceptual, tiene la presunción absoluta de la existencia de Dios. No otorga el derecho al beneficio de la duda; de una manera subliminal, la pregunta insinúa una superioridad moral, quienes deben contestar están sujetos a justificar sus propias razones y convencimiento; el verdadero sabio es aquel que sabe de no saber y no presume verdades aprendidas por inercia intelectual o legado social, no es el hombre que encuentra la verdad, es la verdad que descubre a el hombre, la pregunta correcta seria, 
 
¿El hombre tiene la libertad de escoger de creer o no creer en un Dios?
 
        Voltaire afirmaba que no fue Dios a crear el hombre, sino el hombre a crear Dios a propia imagen y semejanza. Voltaire sostiene irónicamente que si Dios no existiera, seria necesario inventarlo, por esta afirmación, la Iglesia lo ha perseguido por toda la vida y no solo a el.
 
        El hombre por su naturaleza y destino es un ser social, necesita vivir y desarrollarse en la comunidad, por consecuencia, en el tiempo a definido un sistema y un conjunto de reglas y comportamientos llamado leyes, la cuales pueden y deben cambiar según circunstancias extraordinarias o no. Al mismo tiempo pero, el hombre desea, es atraído por lo prohibido. Es anárquico, intolerante a las imposiciones que el encuentra arbitrarias y no justas, rebelde a las obligaciones que quieren gobernar su vida, sus ideas y su libertad personal, cuando puede infringe la ley, sabiendo de antemano el castigo y la pena correspondiente al delito. Lo anterior lleva al individuo desde la necesidad racional hacia la dimensión de la posibilidad. Característica primordial del individuo es la de encontrar posibilidades y de poder y deber escoger entre ellas; entonces el hombre come dice astutamente la Iglesia, tiene el “Libre Albedrio”, o sea, yo, hombre, soy libre de creer o no, independientemente de la eventual existencia de Dios. El hombre aspira siempre a la felicidad y la sociedad no es mas que un conjunto de individuos que comparten un problema en común: el de satisfacer las propias y distintas necesidades.
 
Para terminar, me otorgo la licencia de hacer yo una pregunta. ¿En que creen los que no creen?

¿Por qué el pensamiento crítico es una saludable forma de pensar?


 

Ensayo sobre El Pensamiento Crítico.

 Por Franccesca Acevedo 

        Cuando queremos hablar de algo relevante existen a veces desacuerdos dentro de un conjunto de personas, ya sea en un grupo de amigos, comunidad, familia, compañeros de trabajo o de estudio incluso entre catedráticos y estudiantes, pero ¿en verdad cada persona tiene diferentes puntos de vista? O ¿Por qué razón pocas personas concuerdan con lo que llegamos a pensar?, si hablamos del pensamiento crítico, podríamos en verdad saber la raíz de sí mismo o en realidad somos tan cerrados a nuestras opiniones que dejamos por un lado lo que es el pensamiento crítico.

        Jonh Mcpeck asemeja que existen dos fuentes muy importantes para el pensamiento crítico la cuales son:  la disposición y las habilidades; al hablar de unas estas dos categorías ya mencionadas es necesario que seamos personas pensantes, en cuestión que el ser humano ya lo es, y con lo más relevante que se le agrega a libre expresión así mismo podemos emplear la disponibilidad para poder aceptar diferentes opiniones de nuestro entorno. Pero, ¿Por qué hablamos de la habilidad? La habilidad se emplea en un entorno crítico a la hora de poder razonar ejemplos, preguntas, ideas, entre otras formas de comunicarnos y es ahí donde podemos tomar las mejores y encontrar soluciones mediante a la habilidad de poder asociarnos con las demás personas.

        ¿Es eficiente el pensamiento crítico? El pensamiento crítico lo podríamos utilizar como una herramienta de vida, donde es lo más complejo de la vida. Jonh Mcpeck definió el pensamiento crítico como “la habilidad y la propensión a comprometerse en una actividad con un escepticismo relectico” acuerdo a lo que fundamento este actor literario que cuestiona la situación de lo que es completamente el arte del pensamiento crítico o decisivo que consisten en: 1. Que existen demasiadas dimensiones en las cuales son variadas las posibilidades de creer en una.  2. Que puede ser posible aprender los ideales propios que los compartidos y se envuelve en una mayoritaria habilidad. 3. Una vez se logre reconocer las habilidades de las demás personas, es posible que nos adentremos a un mejor conocimiento en lo que se basa un pensamiento crítico y aparte de la habilidad destacada mediante un entorno de comunicación está la disposición de encontrar con facilidades las problemáticas o soluciones incluso criticas de una situación dada.

        Este autor tiene una insistencia en convertir el pensamiento crítico en propio que compartido, ya que lo considera como una disciplina fundamental en las vidas, también reconoce que un individuo puede llegar a tener mejores conocimientos sólidos para llegar a un debate o compartir experiencias en un área particular o especifica. Ejemplos en donde el pensamiento crítico puede llegar a basarse en áreas particulares: 1. En toma de decisiones de la vida cotidiana.  Pero si nos basamos en algo más controversial que tiene que ver con la carrera de política un ejemplo número 2. Los debates para postulación presidencial.

        El pensamiento crítico consiste en pensar con cierto optimismo o similitud a un experto en el área si y solamente una persona lleva más experiencia en el tema que se va a desarrollar esta es otra forma de pensar de reconocido autor Jonh Mcpeck. pero es más donde fluye la disonancia cognitiva en las personas, porque estudios revelan que siempre está la posibilidad que, de 10 personas, 7 entiendan el punto que quiere dar el experto y 3 personas piensen diferente porque su imaginación o su perspectiva fluye diferente a la de los demás. Jonh Mcpeck piensa que los individuos tengan ideas similares y esto aplica en un conjunto de personas que buscan encontrar problemáticas o soluciones o cuando están explicando un tema que en alguno de los casos es que un experto esté explicando el tema a personas que están interesados en el tema, (catedrático explica a sus estudiantes)

        En conclusión, un pensamiento crítico lo puede emplear o ejercer cualquier persona, sin embargo, su capacidad individual de cada ser humano emplea un conocimiento más extenso o profundo. en el pensamiento crítico, no es malo tener ideas diferentes a las demás porque demuestra que la capacidad intelectual es muy diferente  al resto de compañeros o entorno social, para concluir con estos  conocimientos acerca del tema, tengo la idea  que la forma de pensar de cada quien demuestra desde los conocimientos, valores inculcados desde pequeños, creencias y forma de ver la vida hace que cada quien tenga un pensamiento crítico, ya que lo podemos emplear desde que somos pequeños y se demuestra al momento de querer tomar nuestras propias decisiones y eso es lo bonito de aprender los términos como disonancia cognitiva o pensamiento crítico.

 

REFERENCIAS:

 

 

         

19 febrero 2021

 Norah Sophia Bolivar

ENSAYO SOBRE EL PENSAMIENTO CRÍTICO

John E. McPeck (1981)

La idea de un pensamiento crítico se podría decir que remonta desde el teorema filosófico de personajes como Aristóteles (IV A.C.) o Platón (V A.C.), siendo de los promotores de LA RAZÓN como una facultad del ser humano; así abren un camino de posibilidades para cada ser pensante buscando el conocimiento desde la deducción. Platón establece la diferencia entre las acciones justas y las que no lo son, explica objetivamente que podemos percibir al comportamiento o pensamiento desde la razón, sometiéndoles a diferentes creencias de las que no se tenían una absoluta certeza. A partir de ello se posicionan de manera imparcial y objetiva los fundamentos especulativos que trascienden la acción y razón humana.

El pensamiento crítico define el cómo piensa un individuo; lo que busca es encontrar a su manera de pensar, razones sustentables que probablemente puedan fundamentar basándose en diversas teorías o perspectivas los principios de quién lo fundamenta. Se piensa críticamente y se evalúa personalmente con base en un juicio que critica, haciéndose responsable del buen uso de sus ideas.

En este texto exploramos, analizamos e interpretamos al pensamiento crítico desde la perspectiva propia del autor John E. McPeck, a partir del inicio de sus fundamentos, hasta, las características que lo definen; “La habilidad y la propensión a comprometerse en una actividad con un escepticismo reflexivo”. John E. McPeck (1981).

Hay demasiadas definiciones para el pensamiento crítico en pleno siglo 21, pese a esto McPeck reconoció a la naturaleza del pensamiento como una habilidad reflexiva, manifestando los aspectos importantes de este, sus disposiciones y habilidades. Enjuicia, razona y autocorrige de manera concreta el pensamiento humano, intentando solucionar la problemática de manera conceptualizada y fundamentada. No basta con romper los paradigmas de una conclusión sin síntesis o de factores sobre la base de conocimientos abstractos, sino, crear un proceso que juzgue de manera eficaz ese tipo de pensamiento.

Para McPeck algunas de las habilidades que debería de tener un pensador crítico son cognitivas, para darle seguimiento y autoevaluación al pensamiento; ellas son: el saber analizar y comprender, interpretar de manera concreta, evaluar la situación desde diversos ángulos; el pensador también tendría que ser una persona que esté dispuesta a utilizar estos requerimientos y más, para saber cómo debe ser aplicada. Ambas partes del análisis, tanto la cognitiva como la disposición son importantes, pues sin una no existe veracidad concreta de la otra, ni lograrán los componentes suficientes para considerarlo un pensamiento crítico.

El pensamiento crítico se enfoca en la razón de la veracidad, actúa de manera arbitraria econ base en procesos que de principio a fin reconocen lo que es justo y verdadero. Visto desde otro punto de vista, al razonar se autoformulan preguntas que contestan intelectualmente, para así comunicar reflexivamente la idea determinada y fundamentada. Para otros, es más que comprender con escepticismo al pensamiento, pero en resumidas maneras, McPeck considera que quien desee pensar de manera crítica, debe tener conocimientos necesarios del campo determinado y a la misma vez la habilidad de cuestionar las creencias para emitir un juicio concreto.


REFERENCIAS

 

 Zarzar, Chaur, C. (2015). Métodos y Pensamiento Crítico, serie EPOEM por competencias,                 Edit. Patria. México DF. Obtenido de:

https://sanmateoelviejo.files.wordpress.com/2017/10/corrientes-del-pensamiento-critico.pdf

Eduardo Suárez, Ed.D. (2008). El pensamiento crítico: La controversia entre el objetivismo y el     contextualismo, Revista Paideia puertorriqueña. Obtenido de:

http://paideia.uprrp.edu/wp-content/uploads/2013/11/El-pensamiento-cr%C3%ADtico.pdf

 Luis Andrés Alborná 

 EL PENSAMIENTO CRÍTICO

El Universo es el espacio más diminuto que pueda existir, tu mente crea la ilusión de que esto no es así. Y aunque no puedo estar seguro de lo anterior, nadie lo puede estar; todo es relativo, ¿o no?

 

    John E. McPeck, define el pensamiento crítico como: “La habilidad y la propensión a comprometerse en una actividad con un escepticismo reflexivo1. Y gracias a antiguas civilizaciones se ha llegado a razonar, filosofar, cuestionar, etc., y ha logrado avances que incluso -tal vez- lo que la tecnología no. Este tipo de cuestionamiento ha llegado a desarrollar una evolución en la percepción del individuo, hasta llegar a lo que hoy llamamos pensamiento crítico.

      

    El autor considera de suma importancia las disciplinas que se imparten para absorber un conocimiento y lograr una base del saber concreta y sólida para luego poder desarrollar un pensamiento crítico; “Cada tipo (o tipos) de conocimiento tiene un papel particular en la resolución de problemas particulares. [...] La educación liberal trata de desarrollar la racionalidad integral al enseñar al estudiante a comprender, y a usar, las diferentes formas del discurso racional (por ej., matemática, ciencia, moralidad, arte, filosofía, etc.)”2. Se necesita de conocimiento, para poder llegar a tener un pensamiento crítico amplio.

 

    Es evidente pues, que para llegar a desarrollar un pensamiento crítico amplio se necesita de conocimiento. El conocimiento es poder, y mientras más ‘poder’ se obtenga, nuestra especie será cada vez más capaz de poder tener una perspectiva de la realidad más real, más amplia. 

    

    Durante el crecimiento del individuo logra escuchar repetidas veces la frase “piensa afuera de la caja” (think outside of the box); se le pide frecuentemente solucionar problemas poco comunes, con soluciones poco comunes. En realidad, cada individuo, cada mente, es una caja… una caja de pandora, y cada individuo en particular sabrá cómo pensar fuera de ella. Pero la manera en la que un infante puede ser educado, al cortar cualquier tipo curiosidad, por “no seguir instrucciones” puede llegar a perjudicar el desarrollo de un pensamiento tan independiente como necesario. La educación no necesariamente es mala como algunos puedan llegar a calificar. 

 

    El bajo pensamiento crítico de algunos puede ser la disonancia mental que causa la perspectiva de algunos otros. Mientras menos -pensamiento crítico- se posea será más difícil poder educar a un infante.

    

    Está claro que la correcta educación es factor fundamental para poseer un conocimiento amplio; el autor exige también pues que el pensador debe ser -escéptico- reflexivo, sin miedo a lo desconocido, a romper barreras mentales que no es nada más que eso; una barrera mental, de la cual cada ser pensante, más que responsable, es capaz de disolver ese muro que la misma mente ha creado. 

 

    Con el transcurrir del tiempo la mente humana seguirá evolucionando. La ciencia y los tiempos así nos lo exigen.

 

 

  1. McPeck, J. E. (1981). Critical thinking and education. Oxford: Martin Robinson.
  2. McPeck, J. (1990). Teaching critical thinking. London: Routledge.

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